Energética de las plantas: un modelo integral para comprender la medicina herbal

marzo 20, 2025

En la herbolaria moderna, las plantas suelen entenderse a través del lente del laboratorio: se analizan sus componentes activos, se aíslan moléculas responsables de efectos terapéuticos y se desglosan sus propiedades en términos bioquímicos. Este enfoque, aunque ha permitido validar y expandir el uso medicinal de muchas especies herbales, deja en la sombra una dimensión holística, ancestral, espiritual y metafísica. 

Las plantas no solo son compuestos y reacciones químicas, sino también son expresión viva de la tierra, del sol, del agua y del aire. Detrás de cada raíz analizada, de cada hoja procesada, hay una energía o fuerza vital que escapa a los cálculos y que las culturas de la antigüedad reconocieron mucho antes de que se comprendieran y dieran nombre a los alcaloides, flavonoides y otros tantos fitoquímicos. Es en esa energía que habita entre las moléculas, donde se despliega un saber más profundo: la energética de las plantas.

La energética herbal es una perspectiva ancestral de comprender el poder curativo de la naturaleza, más allá de los componentes bioquímicos que explican sus propiedades medicinales. Esta perspectiva no es exclusiva de la herbolaria occidental, aunque es desde allí desde donde se explica. También se presenta de similar forma en otras tradiciones medicinales como la ayurvédica, la china, la tibetana y también en prácticas de salud indígenas. Según este enfoque, las plantas poseen cualidades que resuenan con nuestro propio cuerpo y su equilibrio interno. Desde este modelo, el o la herbolaria se pregunta: ¿cuál es la energía de la planta? o ¿cómo mueve esa planta la fuerza vital del cuerpo que requiere volver al equilibrio? Es decir, lo que se busca es una energía específica herbal, que logre revertir esa composición desequilibrada en la salud humana.

Esta perspectiva revela una forma particular de relación entre plantas y humanos. Para comprender la energética herbal, no basta con conocer las propiedades de las plantas; también es fundamental observar la constitución humana, es decir, la interacción de los órganos, la mente y las fuerzas que influyen en el equilibrio del organismo. Así, las cualidades que se pueden observar tanto en las plantas como en nuestro cuerpos se pueden dividir en tres: temperatura, humedad y tono. A su vez, estas se manifiestan a través de sus polaridades: calor o frío; sequedad o humedad; tensión o relajación, respectivamente.  Las polaridades no se manifiestan de manera aislada; sino que interactúan constantemente entre sí, reflejando el equilibrio dinámico de nuestro organismo y su relación con el entorno. Cuando una cualidad se desarmoniza, a menudo arrastra a otras con ella. Un cuerpo en desequilibrio –tanto física, como emocionalmente– es terreno fértil para que se desarrollen las enfermedades.

La energética de las plantas se distingue fuertemente de otras tradiciones medicinales por su carácter holístico. En la medicina alopática, por ejemplo, si tres personas presentan estreñimiento, es probable que reciban el mismo tratamiento, sin considerar las diferencias de estas personas en su composición corporal y estado interno. Desde una visión más integradora, como la energética herbal, la pregunta esencial no es simplemente cómo aliviar el síntoma, sino por qué se ha manifestado en cada persona. ¿Cuál es la causa subyacente? ¿Qué fuerzas están operando en su organismo? Entender estas diferencias es clave para ofrecer un tratamiento que no solo alivie, sino que también restaure el equilibrio natural del cuerpo.

Siguiendo con el ejemplo, tal vez una de estas personas sufra estreñimiento porque está excesivamente tensa y nerviosa, lo que genera una contracción en sus intestinos que impide el movimiento natural de sus heces. Otra, en cambio, puede experimentar sequedad extrema, careciendo de la lubricación necesaria para facilitar el tránsito intestinal. Mientras que una tercera puede tener un exceso de frío y humedad, lo que provoca un estancamiento y acumulación de desechos sin capacidad de ser eliminados. Estas son tres manifestaciones muy diferentes de un mismo síntoma. Cada una requiere un enfoque terapéutico distinto. La energética de las plantas nos permite reconocer estos matices y ofrecer un remedio que restaure el equilibrio perdido del organismo.

Bajo esta perspectiva se comprende el cuerpo como un entramado de fuerzas en constante interacción. Las plantas y hongos no solo actúan sobre un órgano específico, sino sobre patrones energéticos y fisiológicos que afectan al organismo en su conjunto. Al reconocer los desequilibrios subyacentes, podemos elegir plantas que restauren la armonía, entendiendo su acción como parte de un lenguaje natural que nos conecta con los ritmos de la vida. Esta perspectiva no solo permite sanar dolencias físicas, sino también restablecer el flujo energético que nos vincula con la Tierra, recordándonos que nuestra vitalidad es parte de un todo interconectado. Este modelo es una forma de adentrarse al mundo natural, comprendiéndonos, también, como parte de este. 

Expresión de la energética herbal en la Ayurveda y la medicina tradicional China

Antes de que la ciencia moderna se hiciera realidad y la teoría química de las plantas medicinales surgiera, los modelos energéticos impregnaban gran parte de la medicina herbal en muchas culturas del mundo. Lo interesante de estas diferentes tradiciones es que descubrieron los mismos principios de cómo sanar con las plantas. Estas prácticas pueden ser diferentes, aplicarse de formas relativamente distintas, pero su sistema energético basal es en su mayor parte exactamente el mismo. 
Así, por ejemplo, la medicina ayurvédica considera que las plantas medicinales actúan de forma energética, influyendo en el equilibrio dinámico de las cualidades que rigen cuerpo, mente y entorno. Esta visión va más allá de la identificación de principios activos y busca comprender las propiedades sutiles de las plantas a través de su sabor, temperatura, efecto en los tejidos (tono) y su capacidad para modular las energías vitales. Así, la salud depende del equilibrio entre tres doshas o principios vitales: Vata (aire/éter), Pitta (fuego/agua) y Kapha (agua/tierra). Estos doshas se manifiestan a través de cualidades similares a las que describe el modelo energético de las plantas. Por ejemplo, una persona con un exceso de Vata podría beneficiarse de hierbas relajantes, húmedas y calientes como el jengibre (Zingiber officinale), ashwagandha (Withania somnifera) y el comino (Cuminum cyminum).

Esta práctica medicinal india, además, evalúa las plantas a través de tres conceptos fundamentales, que se alinean con las cualidades energéticas relacionados con el gusto para equilibrar el cuerpo: rasa, virya y vipaka. Rasa es el sabor inicial de un alimento o hierba y puede ser dulce, ácido, salado, picante, amargo o astringente. Estos sabores, correctamente empleados, ayudan a mantener el equilibrio de los doshas, mientras que su uso inadecuado puede desequilibrarlos. El virya se refiere a la cualidad térmica de una sustancia, que puede ser cálida o fría. Por ejemplo, el pimiento de cayena tiene un rasa picante y un virya caliente, estimulando la circulación y la digestión. Finalmente, el vipaka es el efecto post digestivo de una hierba o alimento, que determina si su acción es tonificante o purificante. Hay tres tipos: dulce (vipaka nutritivo y regenerador), agrio (vipaka moderadamente nutritivo) y picante (vipaka purificante, que ayuda a eliminar toxinas y reducir tejidos). La combinación equilibrada de estos tres aspectos permite aprovechar el poder medicinal de las plantas de manera efectiva y segura.

En el caso de la medicina tradicional China, el equilibrio del cuerpo se interpreta a través de conceptos como el Yin y Yang (fuerzas opuestas y complementarias que forman un todo), los Cinco Elementos o fases (madera, fuego, tierra, metal y agua, los que se asocian, a su vez, a órganos en específico, véase en la tabla 3) y el Qi (energía vital). Así, una planta no se selecciona únicamente por su capacidad química, sino por su efecto sobre estas cualidades energéticas, considerando, por ejemplo, si genera calor y activa la circulación, como la canela, o si enfría y calma procesos inflamatorios como el sauco. 

La medicina china reconoce que cada planta tiene una “personalidad” energética que interactúa con el organismo de maneras específicas. Así, incorpora además la noción de que las plantas medicinales no solo afectan el cuerpo físico, sino también el estado emocional y mental, al influir en el movimiento del Qi. Por ejemplo, el estancamiento de Qi de hígado podría generar irritabilidad, ira y frustración. Al observar las cualidades y comportamientos de las plantas en su hábitat —su capacidad para retener agua, resistir el frío o atraer el sol—, se aplica ese conocimiento para entender cómo esas mismas propiedades pueden restaurar el equilibrio interno del cuerpo. 

Para estas tradiciones medicinales el cuerpo es un paisaje vivo, en constante diálogo con el entorno, y las plantas actúan como mediadoras de esa conversación. Su energía, al igual que la nuestra, responde a los ritmos y ciclos naturales, recordándonos que el bienestar no se logra aislando partes del organismo, sino entendiendo su interacción con el mundo que lo rodea. Al recuperar este conocimiento ancestral, no solo estaremos ampliando nuestra comprensión de las propiedades medicinales de las plantas, sino que también cultivamos una relación más respetuosa y consciente con la Tierra, reconociendo en cada raíz, hoja y flor una invitación a reconectar con la naturaleza.

Incorporar plantas medicinales y hongos en nuestra vida cotidiana, a través de productos que respetan su esencia energética, es una forma de nutrir esa conexión. En Flora y Espora, cada preparación es una invitación a reencontrarnos con la sabiduría natural: desde tónicos que reconfortan el cuerpo y calman la mente, hasta líquidos que restauran el equilibrio energético interno. Explora nuestra selección de productos herbales y fúngicos, elaborados con cuidado y cariño, para llevar a tu día a día el poder profundo de su fuerza vital. 

Referencias:

Herbal academy. (2023). “The Three Aspects of Taste in Ayurveda”. Herbal academy. https://theherbalacademy.com/blog/aspects-of-taste-in-ayurveda/?srsltid=AfmBOor_35xHHSgDvMzyxo1dCHP1K75C18nn7hCwAdQ_mJln_ODUmGFK

Jiménez, P. (2021). “Teoría de las Cinco Elementos (Wuxing)”. Blog UPM. https://blogs.upm.es/culturafisicaoriental/2021/09/02/teoria-de-las-cinco-fases-wuxing-%E4%BA%94%E8%A1%8C/

Popham, S. (2017). The Plant Path: “What is Herbal Energetics”. Evolutionary Herbalism. https://www.evolutionaryherbalism.com/2017/08/10/what-exactly-is-herbal-energetics

Comparte

RElacionados

La piel como reflejo de nuestro equilibrio interior

Aunque la protección de nuestra piel es fundamental durante todo el año, adquiere una relevancia especial en verano.

El sistema inmunológico como una red de relaciones y adaptación

A lo largo de nuestras vidas, nuestros cuerpos se encuentran constantemente respondiendo a nuevas amenazas y desafíos.

Desintoxicar para restablecer la salud 

Nuestros cuerpos tienen una capacidad natural para desintoxicarse de manera constante, incluso sin que lo notemos.